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Fular Semi elasticado Menta - Espacio Materna

Precio habitual $18.390
Precio habitual $22.990 Precio de oferta $18.390
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Si estás embarazada, o tienes un bebé recién nacido o de meses y no tienes experiencia en anudar un fular, un fular semielasticado te puede resultar muy agradable al tacto y a la hora de ajustarlo.

Este fular te ofrecerá múltiples posibilidades para llevar a tu bebé cómodamente durante largos ratos desde que nace. Te permitirá cambiarlo fácilmente de posición y utilizar preanudados en los que puedes colocar al bebé una vez atado el fular, y cambiarlo de postura sin tener que deshacer el nudo.

Los fulares te permiten llevar cómodamente y de forma especial al bebé recién nacido, durante los primeros meses y hasta el año de edad, después puedes utilizarlo como portabebé complementario para ratitos y utilizar un portabebé para niños mayores.

Es un Portabebé ergonómico que distribuye el peso del bebé en distintas zonas del cuerpo logrando una sensación de peso muy baja.

Características:

  • Material: tela semielasticada de fibra de algodón
  • Respeta la posición natural del bebé (espalda y caderas)
  • Peso máximo recomendado: 18 kg
  • Apto desde el nacimiento (incluso bebés prematuros)
  • Incluye bolsa para guardado o traslado 

Medidas:

  • Largo: 5 m
  • Ancho: 60 cm

Beneficios del uso de fulares:

  • El bebé vive en una constante tranquilidad: en contacto con el cuerpo de mamá y papá, encuentra las condiciones perfectas para su bienestar emocional: cercanía, calor, cariño y alimentación. El soporte (fular portabebés, tela, riñonera) le permite seguir siendo mecido gracias al movimiento de quien lo lleva.
  • El pequeño se integra más fácilmente en la rutina familiar: de hecho, vive “a la altura” de los padres, tiene la posibilidad de observar el mundo y recibir estímulos compartiendo esta experiencia con el adulto.
  • Su sentido del equilibrio es estimulado continuamente, porque el niño debe balancearse y seguir los movimientos de quien lo lleva. De hecho, tiende a empujar las piernas y levantar el cuello intentando adaptarse al cuerpo del adulto, para después posicionarse cómodamente.
  • Cuando el bebé está sentado con las piernas abiertas, el fular favorece la posición correcta de las caderas y el desarrollo del acetábulo, es decir, el hueco de la pelvis donde se encuentra la cabeza del fémur.
  • Según un estudio, el llanto del recién nacido definido “normal” en las sociedades industrializadas (el que se presenta por la noche, aumenta en las primeras semanas de vida y disminuye a partir de los cuatro meses) podría reducirse si los padres estuvieran más en contacto con los bebés, y no solo en el momento de la comida y cuando lloran.
  • A medida que el bebé crece, esta costumbre representa una posibilidad más para estar juntos de forma especial y relajada.